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Tres activos a precios históricamente bajos

Por Nicolás M. Arieu, desde Miami, Florida

Los commodities bajos nos llevan a pensar en una inversión en oro, pero que no es oro ni una minera de oro. Descúbrelo en la siguiente columna

En relación con el S&P 500, el Goldman Sachs Commodity Index (GSCI) nunca ha estado más
barato.
Eso considerando incluso la reciente caída de la Bolsa.
El GSCI sigue el rendimiento de una canasta integrada por los precios de varios commodities. Mira
este gráfico, donde vemos el precio del GSCI en relación con el S&P 500 desde 1970 hasta ahora:

Es evidente que hoy en día estamos rebotando junto al precio relativo contra las acciones más
bajo de la historia.
¿Es esta una señal de compra para el GSCI?
La historia ciertamente apunta a eso…
En las dos últimas oportunidades en que el GSCI tuvo un precio tan bajo en relación al S&P 500 (a
principios de los 70 y finales de los 90 del siglo pasado), terminó superando al índice insignia de
Standard and Poor’s por casi diez veces en los años que le siguieron.
Asimismo, hay otro detalle igual de importante en ese gráfico: durante el medio siglo que abarca,
el GSCI nunca ha caído por debajo del nivel relativo con el S&P 500 en el que se encuentra hoy.
Por lo tanto, los datos históricos no solo sugieren que podría ser sumamente ventajoso invertir en
GSCI ahora mismo, sino que además hay muy poco (o ningún) riesgo.

Otra relación riesgo/beneficio muy favorable

Ahora que te mostré que los commodities están a niveles históricamente baratos en relación con
las acciones, aterricemos uno bien específico que nos ofrezca el mayor potencial de ganancias.
Para ese fin, quiero mostrarte algo más: la relación entre el precio del oro y el tamaño de los
balances de la Reserva Federal:

¡Aquí tienes otro gráfico muy revelador!
De la misma forma que los commodities están a niveles históricamente baratos en relación con el
S&P 500, el metal dorado está a niveles sumamente bajos en relación con el tamaño de la base
monetaria estadounidense.
Eso nos dice que no solo existe un gran potencial alcista en las materias primas en general, sino
que además hay un gran potencial alcista específicamente en el oro. Eso se acentúa más cuando
nos basamos en el valor de las divisas fiat del mundo que habitan de a montones en los balances
de los bancos centrales.

Cómo aprovechar esta oportunidad

Así que bien, ¿cuál sería una forma inteligente de exponerse al potencial alcista relativo del metal?
Creo que la mejor forma de hacerlo es invirtiendo de compañías que se basan en el flujo de
regalías de mineras de oro. Me fascina el modelo de negocio de esas firmas.
Las compañías de regalías no producen oro por sí mismas. En su lugar, son dueñas de “regalías”
sobre los ingresos generados por las mineras dedicadas a la extracción de oro: ¡cuanto más
producen, más ganan estas las firmas!
A cambio de esos derechos, las compañías deben proporcionar capital para el desarrollo de las
mineras.
Sin embargo, lo que realmente adoro de estas firmas es en realidad lo que no tienen. Y eso incluye
deuda a largo plazo, requisitos de gasto de capital o muchos empleados…
Estos son negocios que usan relativamente poco capital, tienen costos operacionales bajos y gozan
de flujo de caja constante. El modelo de negocio de regalías casi no sufre de salidas de capital.

En esencia, los derechos que poseen estas firmas les permiten recibir un pago de impuestos (es
decir, los pagos de regalías) relativo a cualquier ingreso generado por la producción de oro de la
minera subyacente.
Imagina un día en la oficina de estas compañías. Solo abren el correo y depositan sus cheques
nuevos en el banco.
¡Diría que es un negocio muy atractivo, si logras entrar en él!
En ese sentido, hoy en día creo que Sandstorm Gold (SAND) es la mejor firma de regalías que uno
podría tener.
Durante los próximos tres años, se espera que se duplique la producción de oro en la que
Sandstorm tiene una participación directa, lo que hará lo mismo para el flujo de caja de la
compañía.
El aumento en los ingresos que se aproxima ni siquiera está tasado en la cotización de las acciones
de Sandstorm.
Mientras que otras firmas basadas en este negocio cotizan en entre 12 y 19 veces su EBITDA
(ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización), Sandstorm opera a solo 5
veces el flujo de caja esperado después de ese salto proyectado en la producción.
Para tener una valoración que vaya acorde al promedio de su sector, la compañía debería escalar
un 200% para 2022.
¡Estamos hablando de una empresa con potencial colosal, y todo en un contexto en que los
gráficos de precio apuntan a un riesgo muy limitado!
Que tu dinero trabaje por ti.
Nicolás Arieu,

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